Las Ansias me Apuran

Muerte amiga,
mi amada muerte
Nunca te he temido,
pues realmente sé quien eres,
y como eres
No me preguntes como
Más mi ser seguro esta del destino
y del camino a seguir
Si no eres quien viene a mi,
favor aléjate y no me atormentes
Porque miedo no tengo,
Más las ansias me apuran.

Moro

Mi Reino por tu Amor

Danzando en las arenas del desierto de la pasión oscura
Donde la locura desenfrena los sentimientos puros, de la realidad humana,
Donde en la quebrada fluyen ríos de estrellas que desfilan centellando,
Cual luciérnagas perdidas en la noche buena.

Danzando tu cuerpo en la bella melodía de un paría
Vagabundo en el mundo de los inmortales,
Conociéndote en las melodías perdidas en los recuerdos oscuros de mis vidas pasadas

Mi reino por tu amor, y ni reino ni amor
Creo que la princesa amada ha estado a mi lado y no le he visto, más la he amado.

Ha sido mía, si mi mujer
He derramado mi cuerpo en ella
Como el mar derrama sus olas en las rocas postreras

Luna, donde esta mi luna
Luna azul, del derecho y del revés
Que sentido tiene esto para vos
Si yo ya no lo entiendo,
Más quiero seguir, y preguntarte, O sol del mediodía
¿Dónde esta mi luna¿,
Quizá las estrellas maronitas, la llevaron sin rumbo
En el paso al más cercano lecho

Moro

Pensar que pienso

Detesto la pobreza
odio las dictaduras
detesto a las autoridades armadas


Me fascina el mundo irreal
lo virtual, lo ideal
amo la adrenalina fluyendo en mi cuerpo

Creo en el amor, la verdad y la vida
y vivo en el desamor, la verdad y la muerte
quiero engañarme un segundo
y pensar
sí, pensar que pienso
que soy libre de pensar
en la libertad del pensamiento
que como pan en la hambruna
no puede ir más lejos que unas pocas manos


Moro

Sueños de Lujuria


Cuantas veces he querido estar fuera de vos
y saber que la libertad
del aire que las olas generan son solo sueños
pasajeros de lujuria y perdición


Veo las mañanas y no veo la luz de la esperanza
porque las estupideces de la verdad son peores
que las sin vergüenzadas de la mentira

Más allí estas vos,
te vi ajena, y por eso
no te toque.

Moro

Arrullando la luna


Ya no sé que escribir
hoy siempre me toca
escribir para vos
una canción de amor
una canción de cuna
que arrulle la luna

Moro

Estrellas sin Rostro

Cascadas de luz tenue
de estrellas sin rostro
de árbol sin fruto, fruto sin árbol
de piano sin teclas
teclas sin piano.

Si te conozco bien
hoy albergas en tus sueños de infancia
ser bella como modelo
morena como sirena
ser fruto del árbol
que en la lejanía del cerro
contemplaste como el príncipe azul
de la historia de un pueblo
que la lucha cesó
mil años antes de vos

Esplendores de luz, como relámpagos
en la sierra
estertores de dolor, como la vida al
mundo
almas gemelas que la inocencia perdieron
en las olas crespas, de las montañas
azules de la víspera nueva
del ocaso segundo


Profecías de llanto, revelaciones del dolor
gritos de locura de la raza nueva
que ahuyenta los demonios dormidos
de la lejanía del sol, de la estrechez de la luna
con cantos de luz, con cantos de amor


Moro

Fruta prohibida


Lujuria, otra vez

Deseos sexuales, infernales o celestiales
Qué Dios podrá condenarme a vivir deseando
La fruta prohibida?

Qué Dios entonces me ha condenado a la lujuria?
A la pasión prohibida?
A la negligencia de vida?

Dios que estas en los cielos
Compréndeme, ilumíname
O eliminame

Moro

Regge

Mil canciones se han llevado mi ilusión
mil cantores le han cantado a mi amor
y ellos sin saber

Hoy sigo yo pensando en el amor
Y este ni siquiera se acuerda de mi

Y a quien debo amar, se ha quedado congelada
en el tiempo de un reloj de cucú

Mi voz no tiene fuerzas ya
Para decir el nombre que nunca mis labios pronunciaron
Pues simplemente
No la conocí.

Mi ilusión se ha gastado hoy
en el salón de billar

La ilusión quedo inerte después
de apostar tu amor.

Moro

Montaña de Cristal

Mil vuelos he hecho yo
al Shaman de la montaña de cristal,
donde he elevado mi alma hasta los dioses;
y he pedido de vuelta mi ilusión,
donde la llevaron
por que la mataron
si ella no era culpable
de la vida comprender.


ritmos tropicales mueven hoy
al compás de la cintura
de la morena de la televisión
mi cuerpo sin alma ni pasión


mares de besos
que nunca daré
cuerpos lujuriosos que siempre temí
me reclaman hoy la falta de acción


Moro


He buscado en el cofre de los recuerdos
pinceladas de ilusión pasada,
lucía el fondo negro como la conciencia
de quien perdió el verdadero amor;
crecía la agonía
junto al vacío que se expandía
como gas en las entrañas del condenado
en el claustro de la mañana final.

Mares, islas, ansiedades por que no salen de mi mente
islas, amor, beldades muñecas de cerámica rompan ya la historia
no piensas mas en mi, tus lágrimas a distancia duelen mas cómo no recordarte,
peor aun cómo olvidarte

Como no sentir tus lágrimas caer en mi,
si saben igual a las gotas de lluvia que bañan Bogotá.
Han pasado ya dos embarazos de la hija del hombre
desde entonces viene mi locura
cada parto encierra ya vida del hijo de la hija del hombre

Sabes te cuento un secreto más
hoy mientras escribo quiero llorar
y no puedo pues vuelan
alrededor culpas que me obligan
a cerrar los ojos ante mis penas de amor.

Moro

Noche

Una noche de más de mil, solo una pude sentir tu cuerpo dormido en mi lecho

Una tan sola, cuando disfrutaría de cada una hasta el final de mis años como el hijo de Dios

Recuerdo las luces, los cielos pintados de verde apareciendo en el horizonte mientras que mi corcel de rojo se vestía
Recuerdo la cercanía al puerto
Más no recuerdo tu satisfacción

Luciérnagas gigantes aparecían ya y la mañana llego tan pronto como tu partida,

Como el viento, el cielo se volvió azul al paso de tu partida cuando aún de negro se vestía
Como el caballero que siempre soñé haber sido en mi vida pasada donde te disfrute como princesa en mi palacio.

Aún te amo
Y la distancia
Solo abre la razón
...

Moro

Princesa del Milenio

Sonidos mágicos de culturas perdidas,
resuenan hoy con notas de un nuevo mundo
donde se escribió la historia de la noche última
de la vida del hijo del hombre.
vuelos como el águila he soñado hoy,
mas mis pies del suelo no se separan ya
cantos Normandos, baladas Celtas esas que sueño,
jamás vienen a mí

Solo llega el ave rapaz
Que la primavera se llevo
Y me ha dejado solo
un nido lleno de dolor.

Mil castillos, grises como mi paz,
la leve ventisca derrumbo;
la piedra molió y perforo
las entrañas donde resguardaba tu amor

Lágrimas no caen ya
mis ojos secos están
te contemplo solo en mis sueños
pues al verte dormida no puedo recordar tu rostro
sin ser capaz de la nostalgia del ayer invocar

Amada mía
Donde estas ahora
Si en mi cama a quien encuentro es aquella
que odia mi ser y lo que de él pueda surgir

Amada mía vuelve ya de tus mares de rencor
amada mía mis años de pelo cano
contigo quiero disfrutar sin recordar
cada día de nuestra juventud

Amada deja que el mar de mi amor pueda lavar
las heridas que mis palabras cortaron en ti.

Princesa del milenio
Dejame amarte sin dañar tu vientre
Dejame amarte sin partir mi vida
Dejame amarte sin partir mi Dios

Piedra mía
dime donde estas esta noche
y poder armonizar mi entraña
con tu vuelo de cóndor que al paraíso me llevo.

Moro

Travesuras de niña


Sí un día puedo escribir algo de ti
lo escribiría a tu sonrisa,
tierna, linda y juguetona,
candida e inocente, con tu sabor princesa

Un día pensé que verte sonreir,
sería suficiente, pero eres mas que eso
tu sonrisa era mi consuelo,
y que con eso bastaba para vivir

Hoy, sin embargo extraño aquel beso,
tus mil locuras, y me duermo esperando
que sean diez mil; ah tus labios
rosados, sin carmesí, rozando los míos

Ojalá un día de tus tavesuras,
una sea para mí
por que jamás te dejaré de amar
y de sentir amor por tí.

Moro

Madness Plus

Por mi cuerpo corren ríos de aguas turbulentas, donde la pasión no encuentra cabida, donde la lujuria no reposa un instante, donde la melancolía del nunca jamás permanece constante como la agonía de la muerte temprana del Mesías prometido.

Las afiladas notas del piano que me roba la tranquilidad, sonando melodías llenas de tristeza y pasión. Acumulándose momento a momento como éxtasis tardío en lo profundo del alma, creyendo que el cosmos como algo lejano, como parte separada del nirvana.

Los coros angelicales son nada mas una efímera tonada que se escucha a lo lejos en el éter estéril de la inmundicia, de la esencia de mi ser, condenado, a la muerte profunda, donde solo la oscuridad reina.

La tristeza en los ojos de los niños con rostros color del barro, la eterna tristeza, la penetrante desolación que se encuentra en la tragedia, invade mi cuerpo, mi corazón late despacio y fuerte soñando en los sueños que jamás serán.

Del firmamento brotan gotas de llanto, lagrimas universales de frustración y vergüenza, de melancolía absurda, de fe incompleta, por fin fe de infante, ciega, pero incapaz, tonta y sombría, fría consoladora del viento que desplaza las grises nubes del destierro.

Paso a paso llegan los druidas de su lejano exilio en el místico mundo del gran consolador, donde las aves reinan desde sus nidos llenos de pequeñas crías que se alimentan con el dolor del ser humano, cundido por la avaricia, la vergüenza y sobre todo la sin razón.

Llegan los hermanos mayores al rescate de lo que jamás fue perdido. La ultima rebelión en la casa de Melquisedec fue temprana, pero fue como todas.

Moro

Virgen otra vez


Aún y cuando no la escuches,
y mis dedos sean imperceptibles
en los contornos de tu ser
mi pasión reposa en el atardecer

Ese atardecer en las campanas de un nuevo día
que te traiga como el ángel de mi melodía
descendiendo por las escaleras de mi vida
y tenerte en mi cama al menos una mañana

Única y constante, perfecta y dispuesta
virgen otra vez, al placer de mi caricia
que revive en ti, a la adorada diosa
esa que fue mía una vez, en el nunca jamás


Moro

Mujer de Oro


Mis dedos recorren despacio el contorno de tus labios
dibujando y casi tatuando trazos de éxtasis temprano
suspendidos en un presente melodioso y eterno
acompasados por tu respiración taciturna, sin resabios

La fusión de mis caricias con tu silencio y el calor
hacen imperceptible el entorno, solos tú y yo
escuchando la melodía del silencio perfecto
mientras en tu rostro se dibuja una sonrisa de sabor

De sabor a inocencia perdida coloreada con el sudor
de nuestros cuerpos bailando la danza de la luna
como lobos en el bosque mágico de azahar en flor
mientras mi lengua como pincel conoce tu espalda

He tratado de no ser más, pero tú, siempre única
dispuesta para mí bañando con ardor mi delirio
que inunda de pasión vertiginosa lo más profundo
de tu siempre virgen sonrisa, mi amada musa

Recordé hoy tu cuerpo en privado, en aquella vez
que en la cama te vi desnuda, y contemple tu tez
dorada, de mujer de oro, de mi nueva princesa
la siempre amada, solo para que en este mundo
seas mía, hoy.

Moro


Quiero escuchar tu voz,
Pero talves no hablas,
Quiero leer tu palabra,
Pero tantos claman tenerla!

Hablas y escribes?
Te he buscado en tantas partes,
Y te en encontrado,
O mas bien tu me has encontrado.
Escuche a los amigos,
Lei algunas ideas bellas,
Eras tu el que hablaba?
Eres tu el que escribe?

Quien invento el pecado?
La culpa?
El infierno?
Podrias hacer sufrir a alguien eternamente?

Cuando senti tu presencia,
Olvide el pecado, la culpa , el infierno
Y senti la bella alegria de tu presencia!
Y llore de gozo, baile sin parar,
Cante, yo el que no podia, cante!
Ni me preguntastes por pecados,
Olvide la culpa,
Y la idea que tu Amor Puro,
Puedas hacer sufrir a un hijo tuyo eternamente,
Se volvio exageradamente ridicula!

Ser tu amor

Es fácil deleitar mi vida siendo tu amor,
gozar del ser tu amor es todavía un anhelo
ser uno contigo es casi siempre gozoso
pero deseo saber que es, ser uno conmigo.
Recuerdo mis frases y tu linda sonrisa
recuerdo tus frases, no recuerdo mi risa
mi sonrisa no sale
no eres cruel, solo eres tú,
eso lo entiendo
pero aún no lo acepto
me preocupa encontrar el día para no volar
y a pesar de mi amor, borrar la historia,
o peor aún, hacer mi propio cuento
con una princesa que acepte mi hechizo
de ser yo, sin buscar más allá
donde yo no estoy
ni pienso llegar por ser como soy
soy solo yo, amándote a ti.

Te amo princesa.

Moro

Noche siguiente

Noche nueva en tierra extranjera,
donde el gaélico susurrar del Sena
es cómplice de la nube que llora
la tortura perpetua que talla mi alma,
clavando filosos puñales en mi oído

Con sonetos plagados de desconsuelo
por la vida que no es, por la que sí es,
por ser como soy, por ser como eres,
tu cuerpo lo extraño, pero no tanto
como a ti, mi siempre princesa.

Noche soleada de camas y cortesanas
Solo en la fantasía temida de aquella que amo
llenando con plaga mi sentimiento añejado
matando mi voluntad con dagas certeras
el ocaso, amor, no quiero hallar.

En la embestida, desgarras mi mente;
en mi corazón al contrario, el amor florece
si solo fueras un poco más como te quiero
si solo entendiera un poco más tu pensamiento
pactaríamos ser tú y yo, sin ser solo uno.

Noche silente en el abrumante contigo,
musitando liturgias, siendo ateo confeso
de tus rezos provenientes del dios mentiroso
que goza y sacrifica mi amor auténtico
en heréticas misas, carentes de verdad.

Diosas y dioses, quienes sois vosotros
si no sois el verdadero, ese que vive en mí
pero también en ella, por que buscáis fuera
cuando sabes que la amo, con toda mi esencia,
como niño rendido, sin mentiras y tropiezos.

Noche siguiente para evitar tu llegada
convoco a las fuerzas armadas
para reprimir a las más bellas estrellas
y torturar el firmamento para que diga mi verdad
te pido no llegues, no llegues por piedad.

Moro

Con o Sin Ti


Mi última juventud la sueño contigo,
mientras llega, en mi corazón la poesía crece
triste sin consuelo, desconsolada y sin anhelo
por musas ilusorias en las que tu corazón fenece

Y con él, mi último beso

Pinto la poesía con ilusiones mentirosas
de ser tu amor cuando los hijos se van;
en tu boca silenciosa encuentro esperanzas
de callar tu ilusión obscena que arruina mi pan

Y a pesar de él, mi amor florece

Mi corazón se seca, se pudre y crece
en la ceguera de la imaginación fecunda
de mi verdadero amor, mi única amada,
condenando la juventud de cuando se envejece

Y en ella, con o sin ti, te seguiré amando

En tu silencio encuentro al ángel dormido,
a la princesa con las acuarelas de mi prosa,
a la cruel carcelera que mi amor ha reprimido,
a la afrodita que me hizo prisionero, siendo mí musa

Y a pesar de ella, te veo a ti

Amada esposa, con corazón de diosa
como poesía esculpida en la tempera
del escultor de tu cuerpo con encantos latinos
que no deja de ser perfecto, por que te amo a ti.

Con o sin ti, te amaré

Moro

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